Loading...
Desarrollo Integral2017-10-04T12:53:40+00:00

DESARROLLO INTEGRAL

El Desarrollo Integral responde a una evolución natural dentro del ámbito del Desarrollo Humano. Este nuevo modelo de desarrollo contempla todos los sistemas de conocimiento del mundo, tanto orientales como occidentales, participando tanto del legado de las Tradiciones Espirituales como los descubrimientos de la Nueva Ciencia.

El Desarrollo Integral puede aplicarse en todos los campos de la experiencia humana, especialmente en el en el ámbito del desarrollo y expansión de la conciencia.

Integral significa comprehensivo, equilibrado e inclusivo. Una forma de evolución consciente que moviliza todas las dimensiones de nuestro ser. Esto implica el cultivo del cuerpo, la mente y el espíritu, en el individuo, la cultura y la naturaleza.

Este nuevo paradigma de desarrollo es una invitación a una nueva manera de “vivir plenamente”, una nueva forma de existencia humana verdaderamente integral y coherente.

El propósito de la Escuela para el Desarrollo Integral es el de ofrecer formaciones y actividades que incluyan los cuatro módulos esenciales.

Dieta correcta, trabajo correcto, sueño correcto.

El módulo del Cuerpo asume prácticas que impliquen la alimentación, el ejercicio físico (disciplinas deportivas, actividades en la naturaleza, artes marciales, hatha yoga, danza, etc.), y el cuidado del sueño.

El módulo de la Mente incluye aspectos como la investigación, la reflexión, la indagación, la lectura, la escritura… En definitiva, el trabajo en este módulo consiste en aumentar la capacidad de asumir perspectivas, la capacidad de “abrir la mente”.

El módulo de la Sombra tiene que ver con el trabajo terapéutico, el trabajo con las emociones. Este trabajo permite desarticular la represión y reapropiarnos de la sombra.

La sombra es el “lado oscuro” del psiquismo, el “inconsciente reprimido” (no es lo “malo”, sino todo lo que ha sido rechazado y disociado de nosotros mismos).

El módulo del Espíritu asume prácticas de meditación, de oración, de compasión, de iniciación… Prácticas que favorezcan la expansión de conciencia y el reconocimiento de nuestra Naturaleza Esencial o Identidad Profunda.

Estos módulos esenciales pueden ser acompañados, además, de otras prácticas que se consideren apropiadas en cualquier ámbito de nuestra vida, áreas donde sintamos la necesidad de aplicar consciencia y desarrollo. A estos ámbitos podemos llamarlos módulos auxiliares.

Entre otros, podríamos señalar el módulo de la ética, el trabajo, el dinero, la comunicación, la creatividad, las relaciones íntimas, la sexualidad, la familia y el parentaje, la comunidad, la naturaleza, y hasta el módulo del “alma” (viajes iniciáticos, mística, soledad).

Uno de los módulos complementarios especialmente significativo es el módulo de la ética integral, a fin de cuentas ¿qué sentido tendría nuestra práctica si no llega a reflejarse en nuestra vida y en nuestras relaciones cotidianas?

La ética del respeto y la bondad no responde a determinados patrones culturales, sino que nos señala directamente a nuestra “intuición moral básica”.

Más allá de la ética convencional, más allá de la ética “del bien y del mal”, la ética integral consiste en el ejercicio de la bondad en nuestra vida cotidiana.

  • Incluir en nuestro proceso de desarrollo al menos una práctica de cada módulo esencial.
  • Asumir consciente y responsablemente un estilo de vida ético.
  • Tener en cuenta la posibilidad de realizar alguna práctica de los módulos auxiliares.
  • Diseño personalizado. Para la adecuada personalización de la práctica es importante tener en cuenta nuestra especial tipología individual. Las prácticas que sintonizan con nuestro tipo de personalidad suelen ser más agradable y eficaces.
  • El diseño no debería ser excesivamente estricto ni excesivamente laxo. La clave sería “ni tensar mucho ni aflojar demasiado”.
  • Nuestras prácticas, en cierta medida, tienen que hacernos disfrutar, ¡pongámonos las cosas fáciles!

Para la Escuela, lo mas que más destaca de este modelo es su flexibilidad; no solo permite, sino que alienta a cada persona a encontrar su propia “receta”, su propia experiencia de desarrollo en la vida y la conciencia. Se trata de un modelo abierto que esencialmente apunta a la libertad y la responsabilidad.